Como dice el Bhagavad Guita: "El que ve inacción en la acción y acción en la inacción es el sabio entre los hombres. Es un Yogui y realiza todas las acciones" Cap. IV, 18."
Según los Yoga sutras de Patanjali III, 2 “Tatra pratiaiaikatanata dhianam”. El flujo interrumpido de percepción entre la mente y los objetos es dhiana o meditación.
En la meditación, la mente se mantiene firmemente en el objeto de la concentración, sin que entre en ella ningún otro pensamiento, cuando este procesos es constante y practicado por mucho tiempo y con dedicación, es posible, lograr entender desde el corazón y con la tranquilidad mental necesaria quien soy yo? y cuando se llega a comprender ello el yogui solo puede fundirse en el Samadhi.
En la meditación, la mente se mantiene firmemente en el objeto de la concentración, sin que entre en ella ningún otro pensamiento, cuando este procesos es constante y practicado por mucho tiempo y con dedicación, es posible, lograr entender desde el corazón y con la tranquilidad mental necesaria quien soy yo? y cuando se llega a comprender ello el yogui solo puede fundirse en el Samadhi.
CONCEPTO FILOSÓFICO.
Desde el punto de vista de la filosofía yóguica el ser humano se encuentra en un estado de ignorancia o avidya que lo lleva a identificarse con el cuerpo y con la mente, y lo lleva a ignorar su propia naturaleza esencial. Esta naturaleza esencial se encuentra más allá de la materia, pero también más allá de la mente y de sus manifestaciones. La tradición yóguica dice que detrás de este velo mental y corporal se encuentra el Ser, el Atman, el estado de pura conciencia, cuya naturaleza es de una dicha (ananda) y una paz perdurable, lo cual trae ecuanimidad y un estado de paz interior. Este es el significado de las palabras sánscritas: “Sat Chit Ananda” o Conocimiento Sabiduría y Dicha.
Es por ello que el propósito de la meditación es el de trascender estos velos, trascender las identificaciones con la individualidad, con los sentidos y con la mente. Y esto no solo es el propósito de la meditación, sino también de todo el Yoga en sus diferentes manifestaciones.
Desde el punto de vista de la filosofía yóguica el ser humano se encuentra en un estado de ignorancia o avidya que lo lleva a identificarse con el cuerpo y con la mente, y lo lleva a ignorar su propia naturaleza esencial. Esta naturaleza esencial se encuentra más allá de la materia, pero también más allá de la mente y de sus manifestaciones. La tradición yóguica dice que detrás de este velo mental y corporal se encuentra el Ser, el Atman, el estado de pura conciencia, cuya naturaleza es de una dicha (ananda) y una paz perdurable, lo cual trae ecuanimidad y un estado de paz interior. Este es el significado de las palabras sánscritas: “Sat Chit Ananda” o Conocimiento Sabiduría y Dicha.
Es por ello que el propósito de la meditación es el de trascender estos velos, trascender las identificaciones con la individualidad, con los sentidos y con la mente. Y esto no solo es el propósito de la meditación, sino también de todo el Yoga en sus diferentes manifestaciones.
CLASES DE MEDITACIÓN.
La meditación es un proceso que unifica todo el potencial de la energía mental y genera un flujo continuo de la consciencia sobre el objeto de la meditación. Cuando se perfecciona el proceso, la mente entra en contacto con la fuente suprema de la consciencia. El resultado final es la inmersión y fusión de la mente individual en la mente universal. Las características de este acontecimiento no pueden ser comprendidas intelectualmente. El yogui experimenta el estado de “Sat chit ananda”, cuando consigue sintonizar su mente individual con la frecuencia de la mente cósmica. Para ello debe superar los grados de la mente que son los siguientes:
Kshipta: Estado de la mente inestable en el que la energía mental está adormecida.
Mudha: estado de mente disipada, torpe y olvidadiza.
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Vikshipta: Estado de la mente oscilante. La mente permanece unas veces oscilante otras dispersa.
Ekagra: en este estado la mente se encuentra concentrada en un solo punto.
Niruddha: Es el nivel en el que la mente alcanza un estado total de integración o absorción.
Para llegar al nivel de niruddha existen diversas prácticas de meditación que se observan en el siguiente cuadro, en donde se describe que la meditación activa no se practica en una postura concreta sino que es una actitud mental que cultiva permanentemente en la vida cotidiana, en el Yoga del servicio desinteresado, también conocido como karma Yoga y en las prácticas Bhakty, en donde por medio de la alabanza y la devoción realizan su esencia en meditación con ello, así mismo ocurre en las rondas ó cánticos devocionales llamados Bhajan. La meditación estática se realiza en asana o postura de meditación, si es posible en flor de loto, en lugares apropiados para ello.